La Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación Adinberri han presentado hoy el Modelo Integrado de Intervención Precoz en Longevidad (PIE), una iniciativa pionera que sitúa la prevención de la fragilidad en el centro de las políticas públicas de cuidados y propone una nueva forma de acompañar a las personas mayores para que puedan mantener su autonomía, preservar su capacidad funcional y seguir desarrollando su proyecto de vida en sus hogares y comunidades el mayor tiempo posible.
El acto, celebrado en el Living Lab de HABIC, ha contado con la participación de la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza; la diputada de Cuidados y Políticas Sociales y presidenta de Adinberri, Maite Peña; y la directora de Adinberri, Rakel San Sebastián, quienes han presentado un proyecto que supone un paso más en la transformación del modelo de atención que impulsa Gipuzkoa, hacia un enfoque más preventivo. En la presentación también ha participado Dora Bárcena, ciudadana de 76 años, quien ha probado los diferentes dispositivos.
La diputada general, Eider Mendoza, ha destacado “el valor y el potencial” de una iniciativa que busca “innovar para prevenir”. “No se trata de incorporar tecnología y ya está, sino de testear y evaluar sus efectos, con una mirada predictiva. Queremos actuar antes de que aparezca la dependencia, identificando precozmente situaciones de fragilidad e interviniendo sobre ellas mediante programas personalizados que permitan retrasar o incluso revertir el deterioro funcional. Queremos poner la innovación al servicio de las personas para que puedan seguir viviendo donde desean estar: en su hogar, manteniendo sus relaciones, sus hábitos y su proyecto de vida”, ha destacado la diputada general.
De un modelo reactivo a un modelo predictivo y preventivo
El Modelo Integrado de Intervención Precoz representa un cambio de paradigma en la atención a las personas mayores. Frente a un sistema que tradicionalmente actúa cuando la dependencia ya se ha producido, el PIE propone un modelo predictivo, preventivo, personalizado y comunitario, capaz de anticiparse al deterioro funcional y actuar sobre aquellos factores que condicionan la autonomía personal.
La iniciativa se desarrolla en el marco de los Ecosistemas Locales de Cuidados impulsados por la Diputación Foral de Gipuzkoa y en coherencia con la estrategia de innovación en longevidad de Adinberri. Su principal innovación reside en integrar diferentes soluciones tecnológicas dentro de un modelo único de intervención, en el que la tecnología deja de ser un fin en sí misma para convertirse en una herramienta que facilita una atención más personalizada, cercana y eficaz.
El proyecto cuenta con una inversión cercana al millón de euros, financiada mediante los fondos europeos Next Generation EU, y prevé beneficiar a cerca de 5.000 personas mediante el despliegue de 12 programas de intervención que se desarrollarán durante 24 meses, periodo en el que se evaluará científicamente el impacto del modelo sobre la capacidad funcional, el bienestar y la prevención de la dependencia.
En este despliegue participarán más de veinte agentes del ecosistema de innovación y cuidados de Gipuzkoa, consolidando un modelo de colaboración entre administraciones públicas, empresas tecnológicas, entidades sociales, centros de conocimiento y profesionales del ámbito sociosanitario.
Tecnología conectada de cuidados
Uno de los principales elementos diferenciales del proyecto es que no plantea la distribución de dispositivos tecnológicos de manera aislada. Todas las soluciones forman parte de un mismo modelo de intervención precoz y se utilizarán de forma coordinada dentro de itinerarios personalizados de atención.
Además, el equipamiento tendrá un carácter rotatorio e itinerante, de manera que podrá desplazarse entre distintos municipios, recursos y programas para llegar al mayor número posible de personas, optimizando la inversión pública y facilitando la transferencia de innovación al conjunto del territorio.
Entre las soluciones que integran este modelo destacan sistemas de rehabilitación mediante sensores, software de entrenamiento cognitivo, plataformas de realidad virtual, robótica social, relojes inteligentes con geolocalización, dispensadores inteligentes de medicación, cerraduras electrónicas para el hogar, plataformas de comunicación a través de la televisión, aplicaciones para fomentar el ejercicio físico y la alimentación saludable, así como exoesqueletos destinados a proteger la salud de las personas cuidadoras.
Seis dimensiones para preservar la capacidad funcional
El Modelo Integrado de Intervención Precoz aborda de manera simultánea los principales factores que influyen en la autonomía de las personas mediante seis dimensiones del bienestar.
En el ámbito físico, incorpora equipamiento terapéutico desarrollado por Athlon que llegará a 210 personas, además de sistemas de rehabilitación con sensores de Neuroreha que beneficiarán a 150 personas. A ello se suma la aplicación Wellks, destinada a fomentar la actividad física entre más de 3.000 personas en todo Gipuzkoa.
La dimensión nutricional incorpora la aplicación Bide, impulsada por el GOe Tech Center, centro tecnológico en gastronomía de Basque Culinary Center, que se centra en promover hábitos de alimentación saludable. El campo referido a la conexión social y emocional contempla la solución de Inrobics de robótica social, que busca reducir la brecha del aislamiento, y la plataforma Vera de OHLA, que permite acceder de forma virtual a los servicios de un centro de día.
En el ámbito cognitivo, el software desarrollado por Ubikare permitirá intervenir con 475 personas, mientras que los 68 dispositivos de realidad virtual de OROI facilitarán programas de estimulación cognitiva y reminiscencia con un impacto previsto superior a 700 personas.
La dimensión funcional y de seguridad incorpora 468 relojes inteligentes de MasOrange conectados a BetiON, 50 dispensadores inteligentes de medicación desarrollados por Fagor Healthcare y 60 cerraduras electrónicas de SALTO dirigidas principalmente a personas en situación de vulnerabilidad.
Como eje transversal, el proyecto incluye tablets digitales que facilitarán el acceso a todas las soluciones tecnológicas y contribuirán a reducir la brecha digital entre las personas mayores.
Finalmente, el modelo incorpora una dimensión específica dirigida a quienes cuidan. Mediante el despliegue de 110 exoesqueletos ergonómicos desarrollados por Gogoa, se busca reducir hasta un 60 % las lesiones musculares lumbares y disminuir en un 35 % la carga física soportada por las personas cuidadoras, contribuyendo a profesionalizar los cuidados y proteger el capital humano del sistema.
Un modelo basado en la evidencia
El despliegue del proyecto irá acompañado de un riguroso sistema de evaluación que medirá tanto el grado de implantación de las soluciones como sus resultados funcionales y su impacto a medio y largo plazo.
El modelo analizará indicadores relacionados con la mejora de la capacidad funcional, la adherencia terapéutica, el mantenimiento de las funciones cognitivas, la reducción de la sobrecarga física de las personas cuidadoras, la prevención de ingresos hospitalarios y la capacidad del sistema para retrasar situaciones de dependencia y favorecer la permanencia en el domicilio.
Los programas se desplegarán en recursos como el propio hogar, centros de día, servicios de atención diurna, viviendas tuteladas, farmacias comunitarias, el servicio BetiON y otros recursos sociosanitarios del territorio, mediante convenios de colaboración con ayuntamientos y entidades participantes.
Con esta iniciativa, la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación Adinberri refuerzan su apuesta por un modelo de atención innovador que sitúa a las personas en el centro de las políticas públicas y convierte la prevención, la innovación y la colaboración entre instituciones, empresas y comunidad en los pilares para afrontar el reto del envejecimiento.






