Una barrera enorme se erige frente a los jóvenes cuando terminan su formación académica y tienen que saltar al mundo laboral. La mayoría de empresas buscan contratar a un perfil junior, pero a su vez piden tener una experiencia laboral, que, para adquirirla, se necesita trabajar. Y para trabajar, se requiere de experiencia… y así, se entra en un bucle del que muchos recien graduados no saben como escapar.
Para solucionar este problema, muchos jóvenes optan por hacer prácticas en empresas para ir adquiriendo ese rodaje necesario, en ocasiones ayudados por fundaciones que les acompañan en el proceso. Una de las más conocidas es la Fundación Novia Salcedo y este jueves ha celebrado la XIV edición del Foro de Empleo Juvenil de Bilbao en el Edificio del Ensanche. En este ocasión, cerca de 90 jóvenes y 30 empresas han acudido para acercar posturas y conseguir una solución para esa formación y experiencia que se pide. Isabel Urbano, directora de la Fundación Novia Salcedo asegura que “Las personas jóvenes tienen una gran incertidumbre sobre lo que se van a encontrar cuando salen de su entorno académico” y por esto mismo, pone en valor la figura del tutor, que siempre les acompaña en los pasos que dan y les trasmite “seguridad” y les permite “dudar y preguntar“. “Hoy hemos centrado el encuentro en una figura que es la persona tutora, esa figura que todos hemos echado de menos”, confiesa Urbano.
En este foro se han visto los frutos de estas colaboraciones, como el caso de Paula Ruiz, graduada en Ciencias Jurídicas y que hoy en día, después de realizar sus prácticas en Seguros Lagun Aro, trabaja en esa empresa: “Fundación Novia Salcedo lo que permite es que los jóvenes como nosotros tengamos una primera oportunidad, porque en muchas ocasiones vemos barreras, no por conocimientos, porque creo que estamos muy bien formados, pero nos falta esa primera oportunidad laboral que en ocasiones no se consigue. Entonces llegas a una empresa donde te permiten dar tu opinión, escucharte, te forman, te enseñan y ves una escala gradual de conocimientos”.
Esta visión la comparte Miren Sánchez, responsable de cumplimiento normativo de Seguros Lagun Aro y tutora de Paula durante su incorporación a la empresa. Sánchez recuerda que la formación académica no siempre permite conocer de antemano las situaciones que uno se encuentra en el trabajo: “Yo estudié Derecho y cuando salí de la carrera no había visto un documento judicial, una demanda, un auto, absolutamente nada y hubiera agradecido la verdad poder acceder a un sistema de prácticas”.
Una situación similar cuenta Diego Prat, que terminó el grado en ADE en 2025 y accedió al programa de prácticas dela Fundación Novia Salcedo. Durante cinco meses estuvo en la asesoría BDO y en enero firmó un contrato indefinido en el departamento contable y fiscal. Prat anima a otros jóvenes a no dejar pasar oportunidades por miedo a no cumplir todos los requisitos de una oferta: “No hay que tener miedo en echar el máximo número de currículums que sea a algo que te interese, porque lo máximo que te vas a llevar es un no”.
Su responsable y tutora, Lidia Alonso, explica que la compañía busca aprovechar el conocimiento acumulado por sus trabajadores para formar a las nuevas generaciones: “Estamos en una fase de trasladar todo ese conocimiento que no se aprende en la universidad y que no se aprende a través de manuales, sino que se aprende trabajando en el día a día con gente que tiene muchísima experiencia”.
Alonso defiende que las prácticas deben entenderse “en vez de como un coste”, como “una inversión” a futuro. El objetivo, es formar a los jóvenes para que puedan incorporarse a la plantilla y desarrollar su carrera profesional dentro de la compañía, con lo que este sistema de prácticas es una forma de romper el círculo que dificulta el acceso al primer empleo, da a los recién graduados la oportunidad de aprender hoy la experiencia que mañana les exigirán.






