El Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco ha celebrado hoy en el Espacio Yimby Bilbao un acto de reconocimiento a los siete proyectos impulsados por ASOCOLVAS (Asociación de Colombianas y Colombianos en Euskadi) con financiación del Departamento en la convocatoria 2025, orientada al fomento de actividades del Tercer Sector Social en el ámbito de la intervención social.
93.472,41 € para siete proyectos: políticas públicas en acción
El Gobierno Vasco ha financiado el total de los siete proyectos reconocidos públicamente en un acto al que han asistido 200 personas, con una cuantía global de 93.472,41 euros, destinada íntegramente a estas iniciativas durante 2025.
La consejera Nerea Melgosa ha subrayado que estas actuaciones “muestran cómo una política pública se convierte en impacto real cuando se ejecuta desde el terreno y en alianza con el Tercer Sector”. En ese sentido, ha remarcado que “la cohesión social no se declara: se construye. Y se construye sumando instituciones, entidades y ciudadanía para que la integración sea real.”
Melgosa ha conectado el sentido del acto con los mensajes del Lehendakari Pradales de fin de año sobre migración y convivencia, que apelaban a la dignidad de todas las personas y a una integración entendida como camino compartido, donde se recordaba que el trayecto es un “camino de doble sentido: de derechos y obligaciones” y una identidad común basada en “respeto, igualdad y convivencia”. En esa línea, la consejera Melgosa ha añadido que “integrar no es un trámite: es un proceso. Requiere esfuerzo, constancia y responsabilidad compartida. Nadie se integra solo: por eso son tan importantes estos programas.”
ASOCOLVAS: 25 años “construyendo puentes”
El encuentro se ha enmarcado también en el contexto del 25º aniversario de ASOCOLVAS, entidad que trabaja por la integración social, la defensa de derechos humanos y la interculturalidad en Euskadi, bajo principios de igualdad y paridad.
Desde ASOCOLVAS se ha destacado que el respaldo institucional refuerza una trayectoria “de un cuarto de siglo construyendo puentes entre comunidades” y que los proyectos responden a una planificación coherente y alineada con las directrices de política pública del Tercer Sector Social.
Objetivos y principales acciones de los 7 proyectos 2025
Los proyectos abordan ámbitos complementarios —voluntariado, apoyo integral, igualdad, competencias digitales, juventud y empleabilidad— con una finalidad común: impulsar procesos reales de integración, reducir barreras y fortalecer la convivencia desde la participación comunitaria.
1) Voluntariado Activo para la Integración (12.969,84 €)
Proyecto orientado a fortalecer la participación ciudadana del voluntariado, especialmente entre personas migrantes. Incluye formación en igualdad, diversidad, liderazgo y gestión del voluntariado, fomenta la colaboración en red y mejora capacidades internas del personal que atiende a personas recién llegadas.
Al respecto, la consejera ha señalado que “cuando el voluntariado está bien formado y acompañado, se convierte en un motor de integración comunitaria”, y ha destacado que esta línea “refuerza el tejido social desde la corresponsabilidad”.
2) Saretu Etxea – Red de Apoyo e Integración (27.859,63 €)
Intervención integral que ofrece orientación jurídica, psicosocial y sociolaboral. Incluye talleres de empleabilidad, cursos de euskera, encuentros interculturales, apoyo emocional y actividades de inclusión comunitaria. Su objetivo es reducir barreras de acceso a empleo, derechos y servicios.
3) Emprendimiento Social Juvenil (10.986,98 €)
Dirigido a jóvenes migrantes, busca promover liderazgo, creatividad y autonomía económica. Contempla talleres de innovación, formación en emprendimiento, diseño de proyectos sociales y acompañamiento técnico.
La consejera ha añadido que “invertir en juventud es invertir en futuro. Cuando una persona joven encuentra herramientas para liderar y emprender, gana autonomía y gana la sociedad entera.”
4) Encuentro, Reflexión y Acción sobre Desigualdades (10.524,81 €)
Iniciativa centrada en igualdad de género, empoderamiento y reflexión intercultural. Desarrolla talleres de liderazgo femenino, prevención de violencias, cuidados, nuevas masculinidades y apoyo sociolaboral con metodologías participativas.
Melgosa ha remarcado que “la convivencia se construye también combatiendo desigualdades y violencias”, y que la intervención con enfoque de igualdad “refuerza la cohesión social desde la seguridad y los cuidados”.
5) Programa Integral de Autonomía e Integración 2025 (20.329,17 €)
Programa orientado a mujeres migrantes, cuidadoras y personas en situación de vulnerabilidad. Incluye acompañamiento emocional, talleres de liderazgo, formación en empleabilidad, actividades de conocimiento del medio y creación de redes de apoyo.
6) Formación en Competencias Digitales para Mujeres Migrantes (5.359,76 €)
Capacitación digital completa en ofimática, seguridad digital, trámites online, correo electrónico y plataformas de empleo, con prácticas profesionales en empresas como Carrefour y Eroski, orientada a mejorar empleabilidad y autonomía.
En ese sentido cabe recordar que cerrar la brecha digital es cerrar una brecha de oportunidades y más en el caso de las mujeres. Por ello se apela a que acceder competencias digitales, es también acceder a empleo, trámites y autonomía.
7) Euskadi Acoge – Tejiendo un Futuro Inclusivo (5.442,22 €)
Proyecto orientado a mejorar la inclusión laboral y combatir estereotipos. Incluye encuentros con empresas, mesas de diálogo, talleres educativos, creación de una plataforma de voluntariado y acciones de sensibilización que conectan empresas, personas migrantes y comunidad local.
Integración, corresponsabilidad y convivencia
El acto ha servido para reforzar el compromiso del Gobierno Vasco con el Modelo Vasco de Acogida y la integración, y con la colaboración con entidades del Tercer Sector Social como aliadas estratégicas para ejecutar políticas públicas con impacto real.
La consejera ha recordado al respecto que Euskadi es un espacio común que se sostiene en valores compartidos y responsabilidad colectiva (“derechos y obligaciones”), y ha reconocido “el esfuerzo de quienes participan en los programas formativos y de acompañamiento” como pieza clave para la cohesión social.






