Data: 05/03/2026
Iturria : Saregune
Iturrira sartu

Hoy se ha presentado el estudio sobre las brechas digitales en las personas mayores, una investigación que analiza los principales obstáculos que enfrenta este colectivo para participar plenamente en la sociedad digital y que recoge propuestas concretas para avanzar hacia una inclusión digital real.

Desde Saregune hemos colaborado en este trabajo, aportando nuestra experiencia en acompañamiento digital y formación tecnológica con personas mayores y otros colectivos. El estudio pone de relieve que la brecha digital no es únicamente una cuestión tecnológica, sino también social, cultural y territorial.

Entre los resultados del informe se destaca la importancia de garantizar el acceso equitativo a la tecnología, combatir el edadismo digital, fortalecer la seguridad en el entorno online y promover modelos de acompañamiento que fomenten la autonomía de las personas mayores.

Un decálogo para avanzar en la inclusión digital

El estudio recoge también un Decálogo de recomendaciones para la inclusión digital de las personas mayores, que propone líneas de actuación clave:

  • Garantizar el acceso digital equitativo como derecho básico.
  • Combatir el edadismo digital y su impacto en la autoestima.
  • Promover modelos de acompañamiento que generen autonomía, no dependencia.
  • Asegurar una red estable de puntos de atención y acompañamiento presenciales.
  • Visibilizar la diversidad de las personas mayores en la cultura digital.
  • Fortalecer la seguridad digital como eje central de la inclusión.
  • Adoptar un enfoque feminista e interseccional en las políticas de inclusión digital.
  • Desarrollar políticas públicas sensibles al territorio y a las desigualdades estructurales.
  • Ofrecer formación digital continuada, contextualizada y pedagógicamente cuidada.
  • Diseñar entornos digitales accesibles, usables y pensados para la diversidad.

El documento subraya que avanzar en la inclusión digital implica garantizar conectividad, dispositivos adecuados, formación accesible y espacios de acompañamiento cercanos, así como reconocer la diversidad de experiencias de las personas mayores, especialmente en el caso de las mujeres.

Este estudio invita a instituciones, entidades sociales y sociedad en general a repensar la digitalización desde la equidad, poniendo a las personas en el centro y asegurando que nadie quede atrás en la transición digital.