Fecha: 20/09/2026
Fuente: Deia
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Más de cuatrocientos monitores voluntarios, más de dos mil chavales en una treintena de grupos, sesenta años de actividad comunitaria con niños, niñas y adolescentes… Euskalerriko Eskautak Bizkaia mantiene su marca e ideario, pero busca renovar su atractivo para la chavalería, recuperar la experiencia de sus ‘veteranos’, los Asabak, y profundizar en la proyección de cada grupo en su entorno más cercano y cotidiano.

¿En qué situación llega Euskalerriko Eskautak Bizkaia a este inicio de curso?

Este principio de curso continuamos con alguna actividad más vinculada al 60º aniversario del grupo que iremos contando más adelante. Así que empezamos, después de los campamentos y de descansar un poco en agosto, más descansadas y con ganas de retomar la tarea.

Hablan de “incorporar nuevas personas monitoras” y de “continuidad”. ¿Está siendo difícil encontrar voluntariado?

Queremos hacer un análisis de cómo incorporar a las personas y de cómo hacemos esa permanencia en los grupos eskaut. No solo de monitorado sino también de chavalería. Y ponemos el foco más en la chavalería. Los tiempos son diferentes y es importante analizar qué estamos haciendo para mejorar.

¿A qué factores cree que se debe esa dificultad?

El curso pasado hubo un grupo que no podía continuar por falta de monitorado y no de chavalería; y es importante analizarlo. En el movimiento eskaut contamos con más de 400 monitores voluntarios, pero hay veces que es complicado poderte mover a otro grupo si es necesario. O dedicar todo el tiempo que nos gustaría. Porque la tarea de un monitor no es solo bajar el fin de semana a la actividad, sino que hay que programar, hay que estar con la comunidad, en el barrio… Tenemos desde el ideario diferentes compromisos que hay que dedicarles tiempo y programar todas las actividades; y eso lleva tiempo. Y haciéndolo siempre desde el análisis de la chavalería que tenemos, viendo qué necesitan. Desde ahí es cuando se empiezan a programar las actividades de fines de semana y campamentos.

¿Preocupa esa falta de relevo generacional?

Te diría que no estoy preocupado. Es un poco cíclico. Cuando entré en el cargo hicimos un análisis del censo de participantes y del monitorado en los últimos diez años y los números se mantienen. Es verdad que hubo una bajada en la época del covid, pero luego se retomó e incluso se superaron los números anteriores. Ahora, si comparamos con hace diez años, el monitorado no estaba cuatro o cinco años sino que igual estaba ocho o diez años… Esa es la dificultad, porque implica más cambios en los equipos y para nosotros, como delegación, más acompañamiento.

¿Una barrera?

Las redes sociales, ¿están afectando al movimiento eskaut en Bizkaia?

Nos afecta más en lo relacional. El monitorado, si no está al tanto de lo que ocurre en redes, pues igual no entiende luego cuando la chavalería se refiere a algún trend. En todo caso, en las actividades no hacemos uso de redes sociales y de dispositivos a no ser que sean para un asunto educativo. Eso igual supone una barrera a la hora de apuntarse, por algún comentario que hemos recibido.. Diez días de campamento sin móvil… Y no solo de la chavalería. A las propias familias les choca. ¿Y si necesitan algo? te preguntan. Para eso estamos el monitorado. Nos llamáis y se soluciona todo fácilmente.

Asabak, los veteranos. ¿Qué papel quieren que desempeñen dentro del movimiento eskaut?

Creemos que no llegamos a atenderles ni a darles la continuidad que deberíamos porque son personas que han aportado y que tienen conocimiento. Es verdad que a la tarea educativa se le da prioridad y a veces se olvida esa parte de cuidado a los antiguos. Por eso vamos a ver qué tareas pueden tener, su perfil y durante el curso veremos cómo dar una mejor respuesta a estas personas.

¿Se podría mejorar la proyección del movimiento en el entorno social?

Lo que queremos es ver un poco cómo estamos a nivel de todos los grupos y definir qué mejoras se podrían hacer. En cada grupo la realidad es muy diferente. Al final son treinta 30 grupos por toda Bizkaia. Es verdad que un poquito menos de la mitad están en Bilbao, pero cada barrio es un mundo. Puede haber cosas comunes, pero cada uno tiene que analizar su realidad concreta para decidir en qué mejorar y aprovechando que estamos todos juntos, compartir esos análisis para intercambiar ideas y buscar nuevas opciones.

De confianza

¿Qué ofrece el movimiento eskaut a un niño/niña-adolescente que no acaba de encontrar su espacio en otras propuestas de ocio?

Es verdad que quizás el movimiento eskaut no es para todas las personas, pero ofrece un espacio privilegiado en el que tiene unos referentes de confianza, jóvenes, que son el monitorado, pero también tienes unas personas con las que compartes etapa educativa y ahí encuentras también amistades. El día a día hace que se aprendan habilidades que son muy necesarias en nuestra tarea diaria. Y mirando al futuro, pues también en la parte de comunidad, de vivencia con otras personas, el trabajo en equipo… Desde el colegio hasta la vida adulta.