Fecha: 23/04/2026
Fuente: Gipuzkoa.eus
Acceder a la fuente

La Diputación Foral de Gipuzkoa ha celebrado hoy la IV Jornada de Ecosistemas Locales de Cuidados, un encuentro que ha reunido a cerca de 140 personas entre representantes institucionales, responsables municipales, profesionales del ámbito social y entidades del tercer sector. La cita ha servido para compartir avances, aprendizajes y retos de un modelo que continúa expandiéndose y consolidándose en el territorio.

El acto ha contado con la participación de la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, y de la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña. Asimismo, han intervenido el alcalde de Aretxabaleta, Garikoitz Iturbe, el concejal de Servicios Sociales de Hondarribia, Josu Peña, y el alcalde de Zarautz, Xabier Txurruka, quienes han compartido sus experiencias en la implantación de los ecosistemas en sus municipios, abordando distintas dimensiones como la atención a la dependencia, la lucha contra la soledad no deseada o la promoción de la inclusión social.

La diputada general ha confirmado “el compromiso” de la Diputación con seguir “fortaleciendo y desarrollando” los ecosistemas locales de cuidados, cuyos “beneficios” en el “bienestar integral de las personas”, según ha detallado, están refrendando los estudios realizados, el propio feedback de quienes reciben los cuidados y el reconocimiento llegado desde el ámbito internacional. “Gipuzkoa está avanzando en la transformación de los cuidados hacia mayores cotas de personalización, innovación y conexión con la comunidad. Lo estamos haciendo gracias a la colaboración entre instituciones, agentes sociales y la propia comunidad, que son la base del modelo de protección social de nuestro territorio”, ha indicado.

Un salto cuantitativo y cualitativo en el despliegue

En la actualidad, Gipuzkoa cuenta con 31 ecosistemas locales de cuidados, impulsados por 32 ayuntamientos, que ofrecen respuesta a 7.920 personas en el territorio. Este crecimiento, que ha supuesto pasar de 18 a 31 ecosistemas en el último periodo, representa un salto tanto cuantitativo como cualitativo en el despliegue del modelo.

Se trata de un desarrollo diverso, con distintos grados de madurez, que está teniendo impacto en ámbitos clave de los servicios sociales como la atención a la dependencia, la prevención y la inclusión social.

El modelo implica, además, a 167 familiares, 128 personas cuidadoras y 267 agentes comunitarios e institucionales, y cuenta con una inversión acumulada de 3,7 millones de euros por parte de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

De esto modo, los ecosistemas locales de cuidados están presentes en Donostia, Astigarraga, Azpeitia, Beasain, Deba, Elgoibar, Errenteria, Hernani, Hondarribia, Legazpi, Legorreta, Lizartza, Oiartzun, Orio, Pasaia, Urnieta, Urretxu, Usurbil, Zestoa, Zumarraga, Lezo, Soraluze, Idiazabal, Zarautz, Elgeta, Bergara, Antzuola, Oñati, Arrasate, Aretxabaleta, Eskoriatza y Leintz Gatzaga, estos últimos forman parte del ecosistema comarcal Debagoiena.

Un crecimiento apoyado en la estrategia comunitaria

El escalado de 18 a 31 ecosistemas se ha visto impulsado por la incorporación de municipios que ya venían trabajando en el ámbito de las soledades no deseadas a través de la estrategia Hariak impulsada por la Fundación Adinberri. Estos municipios y proyectos comparten principios como la coordinación, la personalización, la prevención y el trabajo comunitario, generando sinergias y espacios de aprendizaje compartido.

El modelo de Ecosistemas Locales de Cuidados se dirige principalmente a colectivos como personas en situación de dependencia, personas en riesgo de exclusión, infancia y mujeres víctimas, articulando respuestas desde una lógica integral y comunitaria.

Cogobernanza como elemento estructural

La cogobernanza con los municipios constituye otro de los elementos clave del modelo. Esta se ha articulado principalmente a través de los grupos motores de cada ecosistema, así como mediante espacios de contraste y trabajo conjunto entre todos los ecosistemas y los distintos órganos de gobernanza.

Este enfoque permite alinear estrategias, compartir aprendizajes y avanzar de manera coordinada en la transformación del modelo de cuidados en el territorio.

Documento de bases y decreto

Uno de los pilares que sustentan este modelo es el trabajo realizado para dotarlo de una base normativa y conceptual sólida. El documento de bases y el borrador de decreto han sido elaborados mediante un proceso participativo en el que han tomado parte más de 200 profesionales del sector, a través de cuatro órganos de gobernanza: la propia Diputación Foral de Gipuzkoa, el grupo de deliberación, el grupo de profesionales del tercer sector y el conjunto de los 31 ecosistemas actuales.

El proceso se ha desarrollado siguiendo una metodología de contraste tipo Delphi, mediante la cual cada órgano de gobernanza ha trabajado sobre una misma versión del documento, realizando aportaciones que han sido analizadas, respondidas e incorporadas de forma sistemática en sucesivas versiones. Este proceso iterativo ha permitido recoger, contrastar y destilar el conocimiento colectivo del sector y trasladarlo al documento de bases y al futuro decreto, reforzando así su solvencia técnica e institucional.

Próximos pasos

De cara al futuro, la Diputación Foral de Gipuzkoa trabaja en cuatro ámbitos de transformación:

En el ámbito de la prestación de servicios, se continuará avanzando en la personalización de la atención, incorporando progresivamente recursos como centros residenciales y centros de día a los ecosistemas, y mejorando la coordinación entre la atención primaria (ayuntamientos) y secundaria (Diputación), especialmente en los casos de mayor complejidad, así como la coordinación sociosanitaria.

En el ámbito digital, se prevé culminar el desarrollo de la Plataforma Federada de Datos (ZDG), como herramienta clave para mejorar la coordinación entre agentes y favorecer la participación de la comunidad, además de consolidar los aprendizajes y buenas prácticas en soportes tecnológicos.

En el plano normativo, se impulsará la aprobación del decreto de Ecosistemas Locales de Cuidados y la incorporación progresiva de aprendizajes y buenas prácticas al marco regulador.

Por último, en el ámbito de la sostenibilidad, se trabajará en la definición de una analítica de costes estándar, en la estructuración de un marco de financiación estable y en la medición del impacto del modelo en la calidad de vida de las personas.

Monitorización y mejora continua

El despliegue del modelo se acompaña de un proceso de monitorización continua. En una primera fase, se ha contactado con 32 municipios para realizar un autodiagnóstico y un mapeo de agentes, contando actualmente con información de 16 de ellos. En una segunda fase, se están llevando a cabo visitas a los municipios para conocer en profundidad el desarrollo de cada ecosistema, identificar buenas prácticas, detectar necesidades y aproximar los costes.

A lo largo de 2026, se incorporará también la visión de las personas usuarias y de las y los profesionales, con el objetivo de seguir mejorando, consolidando y proyectando este modelo de cuidados comunitarios que sitúa a Gipuzkoa como referente en la construcción de un territorio de cuidados.