Data: 23/01/2026
Iturria : Gipuzkoa.eus
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La Diputación Foral de Gipuzkoa ha valorado positivamente los cinco años del servicio de curatelas en un encuentro en el que han participado la diputada general, Eider Mendoza, y la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña, junto con responsables de las fundaciones Hurkoa y Gertuan, que ejercen el servicio, y personas receptoras de las curatelas. La reunión ha servido para analizar la evolución del modelo, su impacto social y los retos de futuro en un contexto de cambio demográfico y social.

La diputada general, Eider Mendoza, ha valorado el “rol fundamental” que juega el servicio de curatela para apoyar de manera “totalmente personalizada” a las personas vulnerables que no cuentan con una red o un entorno familiar que les ayude en los quehaceres del día a día. “En una sociedad cada vez más longeva, en la que crecen las situaciones de fragilidad y de dependencia, en plena transformación social, familiar y demográfica, las situaciones de desprotección y de desamparo pueden seguir en aumento y convertirse en cada vez más diversas. Por todo ello, esta línea de trabajo va a ser muy relevante también en el futuro, porque queremos que Gipuzkoa siga siendo una comunidad responsable y solidaria, que cuida y apoya a todas las personas, muy especialmente a las personas mayores y a quienes se encuentran solas y en una situación de vulnerabilidad”, ha afirmado la diputada general.

Mendoza ha agradecido “la labor incansable y el compromiso” de todas las personas trabajadoras y voluntarias de Hurkoa y de Gertuan, porque son el “mejor ejemplo” de la “fuerza comunitaria” de Gipuzkoa, un territorio que “da un paso adelante y se organiza” para proteger “a quienes más lo necesitan”. Esa colaboración entre las instituciones y las entidades sociales sin ánimo de lucro es, según ha defendido, “la sólida base” sobre la que se asienta el modelo de protección social de Gipuzkoa, ya que permite “innovar, adaptarse desde la cercanía a las necesidades de cada persona y dar cauce a la participación de una comunidad viva y dinámica” como la nuestra. “Ante las necesidades y realidades sociales emergentes, fortalecer ese modelo de colaboración va a resultar fundamental en el futuro. Hoy volvemos a comprometernos en esa colaboración, con el objetivo de garantizar hoy y mañana el bienestar integral de todas las personas”, ha expresado.

El actual sistema de curatelas se ha consolidado tras la entrada en vigor de la Ley 8/2021, que ha reformado la legislación civil y procesal para adecuarla a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Este marco normativo ha supuesto un cambio profundo de enfoque, al pasar de un modelo basado en la sustitución de la capacidad jurídica a otro centrado en el apoyo personalizado, el respeto a la voluntad, los deseos y las preferencias de cada persona.

Competencia foral y trabajo en red

El servicio de medidas de apoyo para el ejercicio de la capacidad jurídica es una competencia foral, según el Decreto 185/2015. En Gipuzkoa, la Diputación Foral ha ejercido esta responsabilidad a través de las fundaciones Hurkoa y Gertuan, exclusivamente en aquellos casos en los que las personas se encuentran en situación de desprotección o desamparo y carecen de un entorno sociofamiliar que pueda prestar los apoyos necesarios. Hurkoa ha atendido principalmente a personas con enfermedad mental o personas mayores con deterioro cognitivo, mientras que Gertuan ha prestado apoyos a personas con discapacidad intelectual.

Un procedimiento garantista y con control judicial

Todas las curatelas se han ejercido mediante resolución judicial y con plenas garantías. Las situaciones de posible desprotección han sido detectadas desde los servicios sociales de base, recursos de salud mental, centros residenciales de personas mayores o, en algunos casos, desde la Fiscalía o los juzgados. A partir de ahí, la Diputación Foral ha realizado una valoración previa, en la que las fundaciones han establecido un vínculo de confianza con la persona y han definido conjuntamente las necesidades de apoyo. Finalmente, la autoridad judicial ha determinado el tipo de apoyo más adecuado, ya sea una curatela asistencial, representativa o mixta, siempre adaptada a cada situación concreta.

Crecimiento sostenido y perfiles cada vez más complejos

A 31 de diciembre de 2025, un total de 843 personas han contado con una curatela ejercida por la Diputación Foral de Gipuzkoa. En estos cinco años, el número de curatelas ha registrado un crecimiento sostenido, vinculado a factores como el envejecimiento de la población, el aumento de situaciones de soledad no deseada y los cambios en los modelos familiares. Además, el perfil de las personas atendidas ha evolucionado de manera significativa, con la incorporación de personas cada vez más jóvenes, con problemáticas complejas que combinan salud mental, adicciones, aislamiento social y ausencia o agotamiento de redes familiares de apoyo.

Refuerzo presupuestario y compromiso de futuro

Este crecimiento se ha visto acompañado de un refuerzo presupuestario sostenido. El presupuesto destinado al servicio de medidas de apoyo se ha casi duplicado en los últimos cinco años, pasando de algo más de 1,4 millones de euros en 2021 a cerca de 2,7 millones de euros en 2026. Este esfuerzo económico ha reflejado el compromiso de la Diputación Foral de Gipuzkoa con un modelo de cuidados centrado en la persona, que garantiza derechos, promueve la autonomía y da respuesta a realidades sociales cada vez más complejas.